El comentario socio-cultural:
(o sea hablo de lo que no cacho)
A veces se tiene una visión de la política horrorosa, sobre todo si se trata de la clase de persona distinta al resto, como los artistas (eso me suena a artista conceptual, que son una basura, entíendase artista como el que se fija en las cosas importantes de la vida), y no me extraña que sea así, ¡con los políticos que tenemos!:
- Colorines seguidores de un colorín que a estas alturas de la vida debieran llamarse canosines, para conservar aunque sea un poco la dignidad.
- Políticos shuper lolos y hippies que hacen de recolectores de basura (que dicho sea de paso casi nos "hacen el favor" al recoger nuestros desperdicios, porque tienen malas condiciones de trabajo y les pagan mal).
- Díscolos insulta pacos, recibe golpe y pon cara de víctima.
- ¡Asesinos!
- Embargadores en potencia con deseos de desalojo. ¿Una toma de nuevo?. oh! no por favor.
- Constructores de puentes hacia la casa de gobierno encubiertos de unidad y buenos deseos.
- Con complejos de actor de soliloquio dramático, cabros chicos, payasos y humoristas, mal criados caprichosos, ricachones arrepentidos, etc...
Por lo mismo o se está muy ligado al mundo político o simplemete se repele.
Si bien es cierto que "el arte puede cambiar el mundo" o por lo menos dejarte algo más valioso que un discurso de un fofo y veterano político en una cadena nacional (son tan obesos la mayoría que no alcanzan en un puro canal), para lograrlo, también hay que estar en constante contacto con la realidad, para así poder proponer la propia manera de ver las cosas. Y obviamente ese estar en contacto con la realidad y querer cambiar las cosas también implica el ser más inmediato, o sea, si no se tiene ese "amor por el servicio público" y vocación de filántropo, lo más cercano a contribuir con "esa mejora" es el tener el poder y el derecho de elegir a quien te represente mejor o, siendo más práctica, al menos malo. Esa también es una forma de intervenir en la realidad del artista que también es la realidad de todos. Eso no quita que pueda aportar al mundo con lo que el artista sabe hacer mejor: su arte.
Conclusión:
1. Entre ser política y artista, prefiero ser artista.
2. Si se debe elegir entre los actuales políticos, me quedo con el menos malo y no me caso con ninguno. Por eso espero el partido del siglo XXI, que no es nah el Chile Primero ni los partidos de los díscolos, exiliados y autoexiliados de sus partidos, que piensan todavía como dinosaurios. Me refiero al partido de la gente joven, el con voto voluntario, sin sistema binominal y laico, que ojalá permita las uniones gay.
3. Si eres artista, bakán. Ahora si eres artista y votai, más bakán.
4. No veo como una contradicción que el artista también sea más "inmediato" (concreto) y que elija a un político. Aparte si se piensa generalmente los artistas han sido "comunachos" para sus cosas. El votar es sólo una cosa de responsabilidad y también de asimilar y querer que el lugar donde uno vive sea mejor.
Eso opino.
Porfavore, que no se entienda como que yo creo que tengo la razón, es mi forma de ver las cosas, no me gusta que se sea tan cerrado de mente. Obviamente cada uno hace lo que cree mejor.
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